Una travesía a nado, unos voluntarios 10.

Una travesia a nado, como cualquier otro evento deportivo es algo complicado pero al mismo tiempo fascinante de organizar. Es algo que involucra a muchas personas y donde finalmente cada una de ellas se lleva su premio. Los organizadores se llevan la satisfacción de haber preparado una competición donde esperan que todo salga bien y los participantes disfruten de la prueba. Los deportistas (nadadores en este caso) pasan una mañana haciendo lo que más les gusta junto a amigos y familiares. Y por último y no menos importante estan ellos, aquellos a los que nunca nombran o dan la suficiente importancia pero que siempre están ahí. Son parte fundamental de cualquier evento deportivo, los “voluntarios”.

Ese grupo de personas que vienen y trabajan sin descanso solamente para ayudar y por el placer de hacerlo. Esa gente que viene a la hora que tú le digas, hacen lo que tú les mandes y además perfectamente. Que encima al final al despedirse te dicen: Enhorabuena, lo habeis organizado muy bien. Llamadnos cuando os haga falta.

Pero esta vez no, no queremos que queden anónimos. Queremos nombrar a todos y cada uno de ellos.
En esta última travesía han participado:

– Raul y Marcos: los maestros por excelencia. Dos formidables personas y amigos de toda la vida, de estos amigos que siempre acuden cuando te hacen falta.

– Jose el “chino” y rolando “roly”: ayudan siempre que pueden y ademas con una nota de humor, trabajan y hacen reir a todo el mundo.

– Julian y Maria Jose: una pareja que cuando la conoces entiendes lo que significa llevarse bien y toma sentido la frase “juntos para toda la vida”.

– Victoria y Loles: no solo son las mamas de los amiguitos de los nietos de Rosario, son personas tan entrañables que es como si las conocieras de toda la vida.

– Maria Angeles y Amparo: cuñadas de Rosario que con solo llamarlas acuden sin dilación.

– David y Sergio: Siempre dispuestos a echar una mano y sacarnos de los apuros que podamos encontrarnos. Y si de paso pueden hacer unas fotos para la organización, las hacen.

– Hector: que desde su despacho ha hecho un gran trabajo preparando los mapas del circuito, se lo habremos modificado treinta veces, y todas las veces nos ha contestado con un “tio Rosario, no te preocupes“.

– Paola: hija de Rosario que ha ayudado a primera hora, nadado y vuelta a ayudar, siempre con una sonrisa en la boca.

– Clara: la mujer de Rosario. Es la seguridad personificada, cuando se pone a hacer cualquier cosa ya puedes despreocuparte que seguro saldrá bien.

– María y Quique: los “kayakistas”, pareja formidable y deportiva, amiga de sus amigos.

– Mediterranean Surf School y sus SUP (Stand Up Paddle): Hugo y sus chic@s han estado con nosotros ayudandonos desde el principio, ya sea cediendonos material, colaborando en los sorteos o reuniendo a un grupo de Paddle Surf para acompañar en las labores de embarcaciones de apoyo.

Y todos aquellos que no han podido venir esta vez y que vinieron la pasada edición. Llamandonos innumerables veces e incluso disculpandose por no haber podido acudir.

A todos vosotros queremos deciros: GRACIAS, GRACIAS y más GRACIAS!!!!